viernes, 28 de junio de 2013

Evaluación del número de células

La evaluación del número de células de los embriones bovinos obtenidos in vivo, es otro indicador de su viabilidad embrionaria. El número de células de los EPIV es variable en función de los diferentes sistemas de cultivo empleados, pero también del sistema de recuento que puede dar lugar a amplios errores. 

Los blastocistos cocultivados con células del cúmulus en medio M199, tienen la mitad de células que los cultivados en un oviducto de coneja como hospedadora intermediaria. Por su parte, los embriones desarrollados en medio condicionado por células de oviducto, tienen un número de células significativamente menor que los embriones desarrollados en sistemas de cocultivo.

martes, 25 de junio de 2013

La viabilidad de los embriones cultivados

Embriones cultivados


La viabilidad de los embriones cultivados in vitro tras crioconservación está correlacionada con su cinética de desarrollo. Efectivamente, aquellos embriones que sufren su primera segmentación 26 a 36 h postFIV, alcanzan el estado blastocisto más rápidamente que los que se segmentan de forma más tardía (36-48 h). Estos blastocistos desarrollados tras 6-7 días de cultivo in vitro son menos sensibles a la congelación que los que necesitan ser cultivados durante más tiempo para alcanzar dicho estadio.

sábado, 22 de junio de 2013

Divición asincrónica de los EPIV

Es más, los EPIV se dividen más lentamente y de una forma más asincrónica: 72 horas post-FIV, sólo un 27% de los embriones alcanzó el estadio de 8 células contra un 46% para los embriones in vivo (12). Por último, los embriones que sufren la segmentación más rápidamente tienen una capacidad de desarrollo superior en términos de formación de mórula-blastocisto, ya que el 35% de los EPIV alcanza este estadio 7 días tras la inseminación, mientras que la cifra se eleva a un 69% para el caso de los embriones in vivo.

martes, 18 de junio de 2013

Los Blastocisto


Un estudio comparado de la cronología del desarrollo embrionario in vitro de embriones madurados y fecundados in vivo evidenció diferencias morfológicas. Los embriones fecundados in vivo tienen, en la fase de una célula, un espacio perivitelino importante; en el estadio de 8 células, los blastómeros son de forma y tamaño regulares; las mórulas se compactan de forma sincrónica y las células de la MCI de los blastocistos están bien definidas. En el caso de EPIV, el espacio perivitelino en fase de 1 célula es muy limitado; en estadio de 8 células los blastómeros son irregulares en su forma y tamaño; la compactación de las mórulas es mucho menos pronunciada (en ocasiones no es apreciable), y las células de los blastocistos aparecen oscuras y difuminadas (11, 14).

Continuara...

jueves, 13 de junio de 2013

Continuación

 Estas condiciones de cultivo, que permiten obtener los mejores porcentajes de embriones viables (hasta un 40% de blastocistos en día 7) inducen diferencias fundamentales tanto desde un punto de vista morfológico como fisiológico que deteminan que el comportamiento frente al frío de los EPIV sea diferente al de los embriones obtenidos in vivo.

lunes, 10 de junio de 2013

Medio ambiente

El medio ambiente en el que se desarrolla el embrión in vitro difiere sustancialmente del que existe en condiciones in vivo. Durante su desarrollo in vitro los embriones se ven expuestos a choques térmicos, fuentes luminosas, atmósfera gaseosa (5% de CO2 en aire) y a unas condiciones de cultivo estáticas caracterizadas por una importante cantidad de medio rodeando al embrión que puede aportar un exceso, o bien carecer de los nutrientes necesarios.

Continuara...

viernes, 7 de junio de 2013

El embrión bovino cultivado in vitro

 Tecnología In Vitro


Desde el inicio de la aplicación de la tecnología in vitro, se han desarrollado numerosos sistemas de cultivo capaces de llevar a buen término la producción de embriones bovinos. Estos sistemas se clasifican en función de su composición, o de la presencia o no de células en el medio de cultivo, como soporte del desarrollo embrionario. Las formulaciones de estos medios derivan de estudios realizados sobre la composición bioquímica de los medios tubárico y uterino, así como del análisis de las necesidades metabólicas del embrión.